Piletas
Abrir la pileta después del invierno sin tirar la plata
El agua verde casi siempre se recupera. Vaciar la pileta, en cambio, puede costarte la pileta entera.
Llegás en octubre, sacás la lona y el agua está verde oscura, con hojas en el fondo y olor. La reacción natural es una sola: vaciarla y llenarla de nuevo.
En el Partido de la Costa, esa reacción natural es el error más caro que se puede cometer con una pileta.
Por qué no se vacía una pileta acá
El suelo de la costa es arenoso y la napa está alta. Una pileta llena pesa muchísimo y se queda quieta: el agua de adentro hace de contrapeso. Una pileta vacía, en cambio, es un cajón hueco enterrado en arena saturada de agua, y el agua subterránea empuja hacia arriba.
Cuando ese empuje supera al peso de la estructura vacía, la pileta se mueve: se levanta de un lado, se raja, se descalzan las cañerías, o directamente «sale» del terreno. No es una historia de terror: es la razón por la que las piletas de esta zona tienen una válvula hidrostática en el fondo, una pieza cuya única función es dejar entrar el agua de napa hacia adentro para igualar las presiones cuando la pileta está vacía.
Si en algún momento hay que vaciar de verdad —por una reparación estructural, por pintura, por cambio de revestimiento— se hace con esa válvula funcionando, en la época del año en que la napa está más baja, y con alguien que sepa lo que está haciendo. Nunca «porque el agua está fea».
Antes de abrir el desagote
Si estás pensando en vaciar la pileta, hacé una consulta con alguien del rubro antes. Es una llamada de cinco minutos que puede evitar una reparación estructural. Y si la casa está sobre médano cerca del mar, con más razón.
La cuenta que casi nadie hace
Además del riesgo estructural, vaciar y llenar tiene un costo que se subestima:
- El agua. Una pileta chica son varias decenas de miles de litros. Si la casa está en red, es la factura; si es de pozo, es la bomba trabajando días.
- El tiempo de llenado, que en muchas casas de la costa se mide en días, no en horas, por el caudal disponible.
- El agua nueva arranca de cero: hay que equilibrar alcalinidad, pH, dureza y estabilizante igual que si la hubieras recuperado. El trabajo químico no te lo ahorrás.
El agua verde se recupera casi siempre. Lleva entre dos y cinco días de filtrado, cepillado y producto. Cuesta una fracción de lo otro, y no te expone a nada.
La apertura, paso a paso y en orden
El orden importa más que los productos. Este es el que funciona:
- Sacar la cobertura sin volcarla adentro. Toda el agua sucia y las hojas que están arriba de la lona van al pasto, no a la pileta. Suena obvio y es la mitad del trabajo que te ahorrás.
- Sacar las hojas grandes con la red antes de prender nada. Si prendés la bomba con el fondo lleno de hojas, tapás el skimmer y el prefiltro en cinco minutos.
- Revisar el equipo antes de encenderlo. Que la bomba tenga agua (no debe arrancar en seco nunca), que el prefiltro esté limpio y con su junta, que la tapa cierre, que no haya rajaduras en el cuerpo por una helada. Si no ceba, apagala: insistir con la bomba en seco quema el sello mecánico en minutos.
- Retrolavado del filtro (backwash) hasta que el visor salga limpio, y después el enjuague. Si el filtro es de arena y hace más de cinco o seis años que no se cambia, es probable que la arena esté apelmazada y ya no filtre bien: es un gasto chico que cambia el resultado de toda la temporada.
- Cepillar paredes y piso. Las algas se agarran a la superficie y el cloro solo no las levanta: hay que romperles la capa. Este paso es puro brazo y es el que más se saltea.
- Ajustar la química en el orden correcto. Primero alcalinidad total, después pH, después cloro. La razón: la alcalinidad es la que amortigua el pH, así que si ajustás el pH con la alcalinidad fuera de rango, se te vuelve a mover en un día.
- Supercloración si el agua está verde, con la bomba filtrando de manera continua durante 24 a 48 horas. No de a ratos: continuo.
- Clarificante o floculante cuando el verde ya viró a gris o celeste turbio, para que las partículas en suspensión decanten. Después, barrido del fondo hacia el desagüe, no hacia el filtro, para no volver a meter la mugre adentro del sistema.
- Reponer el nivel y volver a medir todo al final. El agua nueva mueve los valores.
Los valores de referencia
Estos son los rangos que se usan habitualmente para agua de pileta domiciliaria. Sirven para leer un test y saber si te están diciendo la verdad:
| Parámetro | Rango habitual | Si está fuera |
|---|---|---|
| pH | 7,2 a 7,6 | Alto: el cloro pierde eficacia y el agua se pone turbia. Bajo: irrita ojos y ataca el revestimiento y el metal del equipo. |
| Cloro libre | 1 a 3 ppm | Bajo: algas. Muy alto: irritación y olor fuerte (el olor a pileta es cloro combinado, no exceso de cloro limpio). |
| Alcalinidad total | 80 a 120 ppm | Baja: el pH se mueve solo todo el tiempo. Alta: cuesta bajar el pH. |
| Dureza cálcica | 200 a 400 ppm | Baja: el agua «busca» calcio y ataca el revestimiento. Alta: sarro en paredes y equipo. |
| Estabilizante (ácido cianúrico) | 30 a 50 ppm | Bajo: el sol te consume el cloro en horas. Muy alto: el cloro deja de actuar aunque el test lo marque presente. |
Lo que suele estar roto y no se ve
- El sello mecánico de la bomba. Síntoma: gotea por atrás, entre el motor y el cuerpo. Casi siempre es consecuencia de haberla hecho trabajar en seco alguna vez.
- El capacitor del motor. Síntoma: zumba pero no arranca, o arranca si le das un envión. Pieza barata.
- La junta «araña» de la válvula selectora. Síntoma: en posición «filtrar», igual vuelve un hilo de agua por el desagüe. Se cambia.
- La arena del filtro apelmazada. Síntoma: el agua no termina de aclarar aunque filtres días, y la presión del manómetro sube rápido después de cada retrolavado.
- Fisuras en el skimmer por movimientos del terreno. Síntoma: el nivel baja solo, siempre hasta la misma altura.
Si la casa se alquila: la parte de seguridad
Esto no es opcional cuando entran chicos que no conocen la casa:
- La rejilla del fondo tiene que estar entera y bien fijada. Una rejilla rota o suelta sobre una toma de fondo es un riesgo de atrapamiento serio. Se revisa todos los años.
- Tapas de skimmer completas y al ras, para que nadie se tropiece ni meta la mano.
- Los productos químicos bajo llave, fuera de la casa y separados entre sí.
- Cobertura o cerco perimetral según cómo esté la casa.
- Una hoja pegada con las reglas y con tu teléfono. En una casa de alquiler, esa hoja también te protege a vos.
El calendario que conviene
- Octubre: revisión del equipo con el agua todavía como está. Bomba, filtro, válvulas. Es el mes donde se consiguen los repuestos.
- Principios de noviembre: apertura del agua. Deja margen para dos o tres días de filtrado continuo y para el segundo intento si hace falta.
- Diciembre: estabilización y rutina. Con el agua ya en rango, mantenerla es barato; recuperarla es lo caro.
- Marzo: invernada. Agua equilibrada, cloración fuerte, alguicida de invierno y cobertura bien puesta. Media jornada de trabajo que define cuánto te va a costar la apertura del año que viene.
La regla de fondo es la misma que con el resto de la casa: lo que necesita tiempo se hace cuando todavía hay tiempo. Una pileta no se abre en un día, por más que se pague.
El agua verde tiene arreglo. La pileta levantada, no tanto.
En Contratá Ya hay profesionales de piletas por localidad, con calificaciones de otros vecinos. Publicás una foto del agua y del equipo y te contestan los que trabajan cerca tuyo.