Dueños que alquilan

Qué revisar en tu casa de la costa antes de alquilarla en enero

El trabajo de la temporada no empieza en diciembre: empieza en octubre. Qué mirar cada mes, en qué orden, y por qué ese orden y no otro.

Para el dueño Septiembre de 2026 9 min de lectura

La escena se repite todos los años en las catorce localidades del partido: 26 de diciembre, la casa alquilada desde el 2 de enero, y el dueño llamando a cuatro plomeros a la vez porque el termotanque no calienta. A esa altura, el plomero que atiende el teléfono es el que no tiene trabajo — y suele haber un motivo por el que no lo tiene. El precio, además, ya no es el de octubre.

El calendario que sigue no es una lista de buenos propósitos. Está armado alrededor de tres cosas que pasan sí o sí en la costa:

  • Las agendas se llenan de arriba hacia abajo. El techista y el gasista que más recomiendan cierran noviembre y diciembre entre septiembre y octubre. No es mala voluntad: es que trabajan uno por vez.
  • Hay trabajos que dependen del cielo. Techo, pintura exterior, impermeabilizaciones y membranas necesitan superficie seca y varias horas sin lluvia. Noviembre y diciembre traen tormentas fuertes y cortas.
  • Hay tiempos que no se compran con plata. El secado de un revoque, el curado de una membrana, el pedido de una abertura a medida o de un vidrio templado. Podés pagar el doble y va a tardar lo mismo.

Octubre: lo que necesita tiempo y lo que necesita cielo

Primero, la recorrida de dos horas con una libreta

Antes de llamar a nadie, andá a la casa con una libreta y hacé esto. Sin herramientas, sin conocimientos previos, en un par de horas:

  • Abrí todas las canillas y dejalas correr cinco minutos. Anotá cuáles salen turbias o con arenilla, cuáles gotean por el vástago cuando están cerradas y cuáles tienen menos presión que el resto.
  • Tirá la cadena de cada inodoro tres veces seguidas. Muchas mochilas llenan bien la primera vez y a la tercera no.
  • Llená la pileta de la cocina hasta el borde y soltá el tapón de golpe. Si el desagüe no se lo lleva rápido, con quince personas en la casa lo vas a sufrir.
  • Prendé todas las luces de la casa al mismo tiempo y, con eso prendido, enchufá una pava eléctrica. Si salta algo, anotá qué salta y en qué momento.
  • Abrí y cerrá cada puerta y cada ventana. Las que hoy rozan, en enero con humedad no cierran.
  • Mirá el techo desde afuera con el sol bajo y de costado: así se ven las chapas levantadas y las tejas corridas que de frente no se notan. Después, desde adentro, buscá manchas en los cielorrasos, sobre todo las redondeadas con el borde más oscuro que el centro.
  • Olé. La humedad se huele bastante antes de verse.

Esa libreta es tu presupuesto. Sin ella vas a pedir «que me revisen la casa» y el que venga va a cotizar lo que vio, que no es necesariamente lo que se rompe.

Lo que se encarga en octubre porque no llega solo

En enero lo que falta casi nunca es el instalador: es el repuesto. Todo lo que sea a medida o de encargue se pide ahora:

  • Aberturas, mosquiteros y vidrios a medida (los templados son los que más tardan).
  • Un termotanque de una capacidad y una marca puntual, si querés reemplazar el que está.
  • Bomba de pileta, motor de portón, cerraduras de una línea específica.
  • Cortinas de enrollar: la cinta y el eje se consiguen, la cortina completa a medida tarda.

El techo y las canaletas, antes de las tormentas

Octubre es el mes del techo por una razón simple: se trabaja con superficie seca y todavía hay días largos. En noviembre las tormentas obligan a bajar del techo a la mitad del trabajo.

Lo que se revisa: tornillos con arandela de goma resecos o flojos (en la costa el sol y la sal los castigan más rápido que tierra adentro), solapes de chapa levantados por el viento, tejas corridas, la membrana en las zonas de encuentro y —lo que más problemas trae y menos se mira— las canaletas y los caños de bajada. Una canaleta llena de hojas y arena manda el agua contra la pared, y esa pared es la que se pica cinco meses después.

Vale la pena saberlo

Buena parte de la humedad que aparece «de la nada» en las paredes de una casa de la costa entra por arriba y por afuera, no por abajo. Antes de picar un revoque, revisá canaletas, bajadas y el encuentro del techo con la pared. Acá lo contamos en detalle.

Noviembre: gas, electricidad y agua caliente

Son los tres que arruinan una temporada, y los tres tienen algo en común: se revisan con la casa vacía y con tiempo, porque casi siempre aparece una segunda cosa atrás de la primera.

Gas

Una casa que estuvo nueve meses cerrada junta dos problemas de gas que no se ven: las rejillas de ventilación tapadas —por nidos, por telas de araña, por arena, o porque alguien las tapó «porque entraba frío»— y los conductos de evacuación de los calefactores con obstrucciones. Las dos cosas apuntan al mismo lado: monóxido de carbono en una casa llena de gente durmiendo.

Esto lo hace un gasista matriculado y nadie más. No es un formalismo: acá explicamos qué papeles pedirle y por qué la matrícula importa.

Electricidad

La combinación más común del partido es una instalación de hace treinta o cuarenta años con dos térmicas y sin disyuntor, y arriba de eso dos aires acondicionados nuevos, una pava eléctrica, un microondas y ocho celulares cargando. Por qué salta la térmica y qué se arregla de verdad.

Agua caliente

El termotanque de una casa que estuvo cerrada desde marzo es la falla número uno de enero, y en general falla el primer día, con la casa llena. Qué se revisa y qué se cambia.

Diciembre: lo que se ve y lo que se usa desde el primer día

Diciembre es para lo cosmético y para lo que se usa apenas entra el inquilino. Nada de este mes debería ser una sorpresa si octubre y noviembre se hicieron.

  • El frente. Es la foto del aviso y es lo primero que ve el que llega. Una mano de látex exterior en el frente y en la medianera visible cambia la percepción de toda la casa. Si la pared está descascarada, pintar arriba no sirve: hay que resolver la causa primero.
  • Rejas, cerraduras y postigos. Que abran y cierren todas las llaves que vas a entregar. Probá cada copia, no la original.
  • La pileta. Se abre con tiempo: recuperar un agua verde lleva días, no horas. Cómo hacerlo sin tirar la plata.
  • Aires acondicionados. Filtros lavados y, sobre todo, el caño de desagote destapado. El aire que gotea adentro casi siempre es eso.
  • Mosquiteros y luces de exterior. Baratos, y los dos primeros reclamos del verano.

Enero y febrero: no se arregla, se resuelve

En temporada el objetivo cambia. Ya no es mejorar la casa: es que un problema no te coma tres días y una reseña mala. Dos cosas ayudan más que cualquier otra:

  1. Tener los teléfonos antes de necesitarlos. Un plomero, un electricista y un gasista de esa localidad, con los que ya hablaste alguna vez. Conseguirlos el 2 de enero a las diez de la noche es otro deporte.
  2. Dejarle al inquilino una hoja pegada adentro de un placard con: dónde está la llave de paso general del agua, dónde está el tablero, qué hacer si salta el disyuntor, y a quién llamar. La mitad de las urgencias de enero se resuelven con esa hoja.

Marzo: cerrar bien es la mitad del octubre que viene

Lo que hagas en marzo define cuánto trabajo tenés en octubre. Cuando se va el último inquilino:

  • Cortá el agua desde la llave general y dejá una canilla abierta para que la instalación quede sin presión.
  • Dejá las rejillas de los desagües con agua o tapadas: si se secan, el olor sube por el sifón.
  • Ventilá y dejá los placares entreabiertos. Nueve meses cerrados con humedad de mar es lo que arruina la madera.
  • Sacá la libreta de octubre y anotá todo lo que se rompió en la temporada, con la fecha. Esa hoja vale oro el año que viene.

Lo que cuesta esperar

TrabajoEn octubreEl 28 de diciembre
Revisión de gasSe agenda en la semana. Si aparece algo, hay tiempo de resolverlo.Si aparece algo, no se alquila o se alquila con el problema.
TermotanqueSe elige el equipo, se compara precio, se instala tranquilo.Se lleva el que hay en el corralón, al precio que esté.
TechoSe trabaja con clima seco y se revisa todo.Se pone un parche donde gotea.
Pintura exteriorSe puede tratar la pared antes de pintar.Una mano encima, y en marzo está igual.
PiletaSe recupera el agua con paciencia y poco producto.Se vacía y se llena de nuevo: agua, tiempo y plata.

No hace falta hacer todo. Hace falta hacer lo que necesita tiempo cuando todavía hay tiempo. Lo cosmético siempre se puede correr una semana; una pérdida de gas, no.

La lista es larga. La agenda, corta.

Los oficios de este calendario —techistas, gasistas matriculados, electricistas, plomeros, pintores y piletas— están en Contratá Ya ordenados por localidad y con las calificaciones de otros vecinos. Contás qué necesitás y te contestan los que trabajan en tu cuadra.

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